jueves, 24 de octubre de 2013

Entrada 1

Había una vez una cuncuna amarilla que vivía debajo de los árboles. Le gustaba subirse a mirar a los bichos que podían volar. Un día se preguntó "por qué no seré como ellos" y un día sintió algo raro, tenía su cuerpo hinchado. No tuvo ganas de salir, sólo quería dormir. Así se puso camisa se seda, se escondió en su cama y todo el invierno durmió y con alas se despertó.
"Ahora ya puedo volar, ¡qué lindo es el sol! Mariposa soy yo y con mis alas yo me voy."
Y fue feliz para siempre, 
fin.

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